Adriano Espaillat: “Carácter, ética y empatía” son esenciales para ejercer la política en tiempos de cambios
NUEVA YORK.– El congresista estadounidense Adriano Espaillat afirmó que el ejercicio de la política exige mucho más que conocimientos y estrategias, al considerar que el carácter, la ética y la empatía son cualidades fundamentales para quienes asumen responsabilidades públicas en un escenario marcado por profundas transformaciones sociales, económicas y tecnológicas.
Espaillat hizo la reflexión al pronunciar unas palabras tras ser reconocido durante la XXVI Cumbre Latinoamericana de Comunicación y Gobernanza Política, celebrada en Nueva York, donde compartió con dirigentes, profesionales de la comunicación y participantes vinculados al ámbito político.
Al agradecer el reconocimiento, el congresista recordó además su etapa como compañero en el Senado estatal de Nueva York del reverendo Rubén Díaz, a quien felicitó y saludó públicamente durante su intervención.

La política más allá de la ciencia y las estrategias
Espaillat sostuvo que, aunque el estudio de la política y las estrategias de comunicación constituyen herramientas indispensables, la realidad del ejercicio público puede cambiar de manera constante y obligar a los dirigentes a responder ante situaciones impredecibles.
Para ilustrar su planteamiento, comparó la actividad política con enfrentar a un lanzador de béisbol de máxima velocidad, donde no basta con conocer las reglas o dominar la técnica, sino que también es necesario reaccionar ante circunstancias que cambian constantemente.
“La ciencia y las estrategias son herramientas importantísimas. Pero en el coliseo de la política, ahí en el Capitolio, las cosas cambian diariamente”.
El legislador consideró que esa dinámica obliga a quienes participan en la vida pública a recurrir a cualidades personales que trascienden la preparación académica y las herramientas tradicionales de la política.
“Carácter. Ética. Empatía”.
Según Espaillat, esas virtudes son importantes en la vida cotidiana y familiar, pero adquieren una relevancia todavía mayor cuando una persona se convierte en protagonista del escenario político y debe tomar decisiones que afectan directamente a la ciudadanía.

Un mundo sacudido por cambios profundos
Durante su intervención, el congresista hizo una reflexión sobre los acontecimientos que han transformado al mundo durante la última década. Citó la pandemia de COVID-19, las guerras, los problemas económicos y el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial como factores que han generado cambios profundos en las sociedades.
Espaillat recordó especialmente la experiencia vivida en Nueva York durante la pandemia, cuando las calles quedaron prácticamente vacías y el sonido de las ambulancias se convirtió en una de las imágenes más recordadas de aquella crisis.
A su juicio, la actual revolución tecnológica impulsada por la inteligencia artificial está produciendo transformaciones de gran alcance y a una velocidad que representa un nuevo desafío para las sociedades y sus instituciones.
El congresista también llamó la atención sobre la polarización política en el hemisferio, al señalar que la alternancia entre gobiernos de izquierda y derecha puede dificultar la continuidad de políticas públicas y contribuir a determinados niveles de inestabilidad.

Las derrotas también dejan enseñanzas
Con tres décadas de experiencia en la política y varias campañas electorales ganadas y perdidas, Espaillat afirmó que las derrotas también pueden convertirse en una fuente importante de aprendizaje y experiencia política.
“Ganar es siempre mejor que perder, eso se lo aseguro. Pero también uno recibe ciertas enseñanzas y ciertos importantes datos y estrategias cuando no le va tan bien”.
El congresista sostuvo que esas experiencias contribuyen a modificar la perspectiva con la que un dirigente enfrenta su futuro, al tiempo que permiten identificar errores, oportunidades y nuevas formas de abordar los desafíos públicos.

Crítica a la burocracia gubernamental
Otro de los temas abordados por Espaillat fue el impacto de la burocracia estatal en la capacidad de los funcionarios para responder a las necesidades de los ciudadanos.
El congresista relató que con frecuencia los constituyentes llegan a las oficinas de sus representantes después de haber acudido a distintas agencias gubernamentales sin obtener una solución a sus problemas. Para entonces, explicó, muchas situaciones se han agravado y requieren un esfuerzo extraordinario para ser atendidas.
A su juicio, la burocracia puede terminar limitando la creatividad y la innovación, debido a estructuras administrativas que dificultan la búsqueda de soluciones diferentes a los problemas de la ciudadanía.
Espaillat consideró que fuera de las estructuras gubernamentales existen espacios en los que pueden desarrollarse iniciativas que dentro de la administración pública resultan más complejas de materializar.

Un llamado a seguir estudiando la política
Al concluir su intervención, el congresista exhortó a los participantes de la cumbre a continuar estudiando la política, al considerar que se trata de una disciplina que requiere preparación permanente y capacidad para comprender los cambios de la sociedad.
Espaillat cerró sus palabras citando a Eleanor Roosevelt, al destacar la importancia de creer firmemente en las ideas y trabajar por ellas, antes de agradecer nuevamente el reconocimiento recibido y desear bendiciones a los presentes.