Aduanas y el MP

Cuando se habla de contrabando de divisas, no se trata solo de un delito técnico sino de dinero sucio que erosiona la recaudación, distorsiona la competencia y abre la puerta a otras formas de crimen organizado. Por eso es tan relevante que la Dirección General de Aduanas (DGA) y el Ministerio Público (MP) hayan decidido unir capacidades para perseguir y sancionar con mayor eficacia estos ilícitos.
Bajo la dirección de Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, la DGA ha entendido que la modernización no puede quedarse solamente en la instalación de escáneres y tecnología de rayos X en los puertos y aeropuertos, sino que debe abarcar también el eslabón jurídico.
Y es que de nada sirve detectar cargamentos sospechosos si los expedientes llegan flojos a los tribunales. De ahí que el taller teórico–práctico sobre redacción de actas procesales en casos de contrabando de divisas, dirigido a administradores de aduanas, sea una pieza clave para blindar los casos desde el primer día.
La capacitación forma parte de una amplia y cuidadosa agenda que incluye la nueva Ley General de Aduanas 168-21, sus reglamentos y la Ley 30-24 sobre centros logísticos, así como la articulación con la Ley 17-19 de Erradicación del Comercio Ilícito.
El que Aduanas y el Ministerio Público hablen el mismo idioma técnico y procesal significa más probabilidades de condenas, menos espacio para la impunidad y un mensaje claro a quienes utilizan el sistema financiero y las fronteras para burlar la ley.
En un momento donde que República Dominicana avanza en su consolidación como hub logístico y destino de inversión, la línea dura contra el contrabando de divisas es una buena noticia institucional; una garantía de seriedad para el país y una señal de respeto hacia quienes cumplen y compiten limpiamente.
