Desde hace muchos años la seguridad ciudadana ha sido una preocupación nacional. Un tema socorrido en todas las encuestas que se realizan y que reclamaba la atención de las autoridades. Y es precisamente lo que acaba de hacer el Gobierno cuando en la víspera anunció parte de la Estrategia Integral de Seguridad Ciudadana.
Un plan amplio de acciones y dinámicas tendentes a reducir la criminalidad en todos sus órdenes y donde en esta fase se ha puesto especial atención en sacar de circulación las armas de fuego ilegales en manos de la población, así como la identificación a los motociclistas.
En tal sentido el gobierno planea compensar económicamente a quienes entreguen armas no registradas, así como asignar chalecos numerados a los motoristas a fin de poder identificarlos. Ambas medidas empezarán a partir del día 6 de abril, la de las armas, y el primero de junio la de los motores.
Acciones que junto a la posibilidad de que la gente pueda mediante una aplicación telefónica denunciar en tiempo real las situaciones delictivas con fotos, vídeos y textos a la Policía Nacional, y la instalación de un laboratorio criminológico de alta tecnología, permitirán a las autoridades mejor capacidad de respuesta para la atención y la solución de los casos.
También habrá un Centro de Análisis de Seguridad Ciudadana para el manejo de la inteligencia e información sensitiva. Lo anunciado, que es el resultado de una serie de pasos previos como los encuentros de las mesas de seguridad ciudadana en cada provincia y la restructuración salarial de los policías, es bueno y debe ser apoyado.