Guelleh arrasa y asegura su sexto mandato en Yibuti

El presidente de Yibuti, Ismail Omar Guelleh, en el poder desde 1999, durante una cumbre en Nairobi (Kenia) el 5 de julio de 2022.
NAIROBI.– El presidente de Ismail Omar Guelleh consolidó su poder al imponerse con una amplia mayoría en las elecciones celebradas en Yibuti, asegurando así un sexto mandato consecutivo desde que asumió el cargo en 1999.
Según datos oficiales del Ministerio del Interior, el mandatario —conocido como IOG— obtuvo el 97,81 % de los votos bajo la coalición Unión para la Mayoría Presidencial (UMP), resultados que aún deben ser ratificados por el Consejo Constitucional.
Victoria contundente en medio de críticas
El propio Guelleh se declaró ganador horas antes del anuncio oficial mediante un escueto mensaje en la red social X: “Reelegido”. Su principal rival, Mohamed Farah Samatar, del Centro de Demócratas Unificados (CDU), obtuvo apenas un 2,19 % de los votos.
Analistas consideran que Samatar, sin representación parlamentaria y con bajo perfil público, no representaba una amenaza real para el jefe del Concentración Popular por el Progreso (RPP), formación que domina la política nacional desde 1979.
Los comicios, sin embargo, fueron rechazados por sectores opositores que los califican de “no libres ni transparentes”, en línea con el boicot sostenido desde 2016 por grupos como el Movimiento para la Renovación Democrática y el Desarrollo (MRD) y la Alianza Republicana para la Democracia (ARD).
Reformas y poder prolongado
Aunque una reforma constitucional de 2010 establecía límites que podrían haber impedido nuevas candidaturas, el Parlamento eliminó recientemente la restricción de edad, permitiendo a Guelleh, de 78 años, presentarse nuevamente.
En total, unos 256.000 votantes participaron en la jornada electoral —con una participación oficial del 80,33 %— supervisada por observadores internacionales de organismos como la Unión Africana, la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica.
La permanencia de Guelleh en el poder se apoya, en parte, en la estabilidad que ha mantenido en una región conflictiva y en la importancia geoestratégica de Yibuti, donde operan bases militares de potencias como Estados Unidos, China y Francia.
No obstante, organizaciones de derechos humanos han denunciado que el crecimiento económico y las inversiones en infraestructura han estado acompañados de restricciones a la prensa y represión de la disidencia, un punto que sigue generando preocupación a nivel internacional.
