IA sin humanidad está incompleta

La inteligencia artificial (IA) ha superado con creces la etapa de experimentación. Ya está transformando la forma en que operan las industrias, cómo evolucionan las economías y cómo las personas experimentan el trabajo. Investigaciones de McKinsey muestran que casi todas las organizaciones ya utilizan la IA de alguna forma, aunque la mayoría aún está en las primeras etapas de escalarla de manera responsable y efectiva.
No cabe duda de que el cambio tecnológico sigue ocurriendo a un ritmo extraordinario, y exige una orientación cuidadosa a través de una transformación organizacional constante, un liderazgo sólido y la capacidad clave de aprender y desaprender.
Gina Vargiu-Breuer, directora de Recursos Humanos y miembro de la Junta Ejecutiva de SAP, dijo estar convencida de que el futuro no será humano versus IA, a pesar de que esta narrativa aún predomina. Será determinado por cuán efectivamente la percepción, el juicio y la experiencia humana den forma a la integración de la IA en el trabajo y la sociedad.
La verdadera oportunidad radica en combinar lo humano y la IA en dominios creativos y analíticos, aplicando las competencias adecuadas en el contexto correcto.
