No es un vertedero
Comparte en tus Redes Sociales

En el distrito municipal La Cuaba se está dando un estéril y confuso debate porque algunos sectores han querido imponer la idea de que allí se pretende instalar un vertedero, cuando no es así, ni en su concepción, diseño, ni aprobación legal.

Lamentablemente, durante décadas muchas comunidades han sufrido las consecuencias de vertederos mal ubicados, improvisados y contaminantes. Por eso, cuando se menciona la palabra “basura”, el temor se activa de inmediato.

Pero lo que resulta sospechosamente incomprensible es porqué se insiste en llamar vertedero a una industria de valorización de residuos (Oakhouse), aprobada por el Ministerio de Medio Ambiente tras evaluaciones técnicas, estudios nacionales e internacionales y con opiniones favorables de especialistas y científicos.

Oakhouse no será un depósito a cielo abierto sino de una planta industrial cerrada y techada, diseñada para clasificar, reciclar y aprovechar residuos bajo estándares ambientales modernos. Y es que una Industria de valorización y un vertedero son cosas radicalmente distintas. La primera reduce contaminación, recupera materiales, y genera empleos, mientras que la segunda es un modelo arcaico de botadero a cielo abierto.

El problema es que, usando el miedo como una herramienta, hay quienes que, con conocimiento pleno de la diferencia técnica entre ambos esquemas, manipulan con mala fe para sembrar alarma, asustar a la comunidad y boicotear una solución ambiental que el país reclama desde hace años.

República Dominicana no puede seguir resolviendo su basura con vertederos improvisados ni con consignas emocionales. La solución está en la industrialización responsable de los residuos, con controles, supervisión y transparencia. La Cuaba no está frente a un vertedero; está ante a una decisión de futuro.


Comparte en tus Redes Sociales

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *