PRM conserva el liderazgo partidario con 41.1% y supera por más de 22 puntos a la Fuerza del Pueblo
SANTO DOMINGO.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) mantiene el liderazgo en la simpatía partidaria de los dominicanos, con un 41.1 % de preferencia, según los resultados de la más reciente Encuesta de Opinión Pública Nacional del Centro Económico del Cibao, realizada entre el 31 de julio y el 2 de agosto de 2026.
El oficialista PRM registra una ventaja de 22.6 puntos porcentuales sobre la Fuerza del Pueblo (FP), que alcanza un 18.5 %, mientras que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se sitúa en 12.9 %.
PRM mantiene una amplia ventaja
Los resultados reflejan que el PRM conserva una posición dominante en el escenario partidario, con un nivel de simpatía superior al 40 % pese al desgaste que habitualmente genera el ejercicio del poder.
La diferencia frente a la segunda fuerza política constituye uno de los principales datos del sondeo y muestra la distancia existente entre el partido oficialista y sus principales competidores en términos de identificación partidaria.
El periodista Roberto Cavada, al analizar los resultados, consideró significativo que el PRM conserve más de cuatro de cada diez simpatías después de varios años al frente del Gobierno.
“Tras seis años de gobierno, es un buen resultado para el partido oficialista mantener un nivel de simpatía superior al 40 %”.
Cavada sostuvo que ese comportamiento podría reflejar la existencia de un núcleo de militantes y simpatizantes con un alto nivel de fidelidad partidaria, pese al desgaste natural asociado a la gestión gubernamental.
Más de uno de cada cinco no simpatiza con ningún partido
Uno de los elementos de mayor relevancia política del estudio es el porcentaje de ciudadanos que no se identifica actualmente con ninguna organización política.
De acuerdo con la encuesta, el 22.7 % de los entrevistados declaró no simpatizar con ningún partido, mientras otro 2.0 % afirmó no saber hacia cuál organización se inclina.
Ese segmento representa una importante reserva electoral para todas las fuerzas políticas, especialmente de cara a los próximos procesos electorales, debido a que podría modificar el actual equilibrio de simpatías partidarias.
Cavada señaló que conectar con esos ciudadanos que permanecen al margen de las estructuras partidarias constituye uno de los principales desafíos para las organizaciones políticas en los próximos años.
Oposición enfrenta el reto de ampliar su respaldo
La medición también refleja una marcada distancia entre las principales organizaciones de oposición en términos de simpatía partidaria.
Ante este escenario, Cavada planteó que los partidos deberán concentrarse en construir propuestas creíbles y desarrollar una comunicación más cercana y sincera con los ciudadanos para ampliar su base de apoyo.
La capacidad de las organizaciones opositoras para atraer al electorado independiente y al segmento que actualmente no simpatiza con ningún partido podría ser determinante para modificar el escenario político que refleja el sondeo.
Una encuesta con alcance nacional
La Encuesta de Opinión Pública Nacional del Centro Económico del Cibao fue realizada entre el 31 de julio y el 2 de agosto de 2026, mediante 1,400 entrevistas presenciales a ciudadanos mayores de 18 años residentes en todo el territorio nacional.
Según la ficha técnica, la muestra fue probabilística, con selección aleatoria de viviendas y entrevistados, y presenta un nivel de confianza de 95 % y un margen de error nacional de ±2.6 %.
El escenario político que deja el sondeo
Los resultados dibujan un escenario en el que el PRM conserva una ventaja considerable en materia de simpatía partidaria, mientras la Fuerza del Pueblo y el PLD aparecen a una distancia importante del oficialismo.
Sin embargo, el dato que podría adquirir mayor relevancia hacia el futuro es el 22.7 % que no simpatiza con ningún partido, un segmento suficientemente amplio como para convertirse en el principal terreno de disputa entre las organizaciones políticas.
En ese contexto, el desafío para el PRM será preservar su actual nivel de respaldo, mientras sus adversarios deberán demostrar capacidad para atraer a los ciudadanos independientes y convertir la inconformidad o indiferencia partidaria en una nueva base de apoyo electoral.