Bukele niega bombardeos contra civiles en Haití y acusa a ONG de difundir información falsa
SAN SALVADOR.– El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, negó este sábado 31 de octubre que las tropas salvadoreñas desplegadas en Haití hayan realizado bombardeos contra la población civil, en respuesta a una denuncia presentada por una organización haitiana ante el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario rechazó las acusaciones de la Asociación de las Naciones Unidas-Haití (UNA-Haití), que atribuyó a las fuerzas salvadoreñas presuntos ataques aéreos, operaciones con helicópteros artillados y acciones con armamento pesado en comunidades próximas a Puerto Príncipe.
Bukele aseguró que su contingente no dispone de bombas y cuestionó la cronología de la denuncia, al señalar que los helicópteros militares salvadoreños llegaron a Haití el 29 de octubre, un día después de la fecha que figura en el documento presentado por la organización.
“¿Bombas? Nuestra misión ni siquiera tiene bombas a su disposición. ¿Bombardeos aéreos? ¿Ataques de helicópteros artillados? Nuestros helicópteros de ataque no llegaron a Haití hasta el 29 de octubre”.
El gobernante afirmó que la llegada de las aeronaves fue ampliamente documentada mediante videos y publicaciones en redes sociales, y sostuvo que, hasta el momento de su declaración, los helicópteros no habían ejecutado operaciones aéreas.
¿Qué denuncia la organización haitiana contra las tropas salvadoreñas?
La controversia se originó a partir de una carta fechada el 28 de octubre de 2026, dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, por la Asociación de las Naciones Unidas-Haití, una organización de defensa vinculada a la diáspora haitiana que, pese a su denominación, no forma parte de Naciones Unidas.
En el documento, su fundador, Harvey Dupiton, denunció que fuerzas salvadoreñas habrían realizado ataques contra sectores habitados de Croix-des-Bouquets, Canaán y la llanura de Cul-de-Sac, en las proximidades de Puerto Príncipe.
La organización sostiene que las presuntas operaciones comenzaron el 22 de octubre y habrían incluido bombardeos aéreos, ataques con helicópteros artillados y el uso de armamento pesado en barrios civiles.
Asimismo, solicitó la intervención de Naciones Unidas para investigar los hechos denunciados y examinar las condiciones bajo las cuales se desarrolla el despliegue militar extranjero en territorio haitiano.
Sin embargo, las acusaciones no han sido corroboradas de manera independiente mediante pruebas públicas concluyentes que permitan establecer la participación de las tropas salvadoreñas en los supuestos ataques.
Bukele cuestiona las fechas de la denuncia y arremete contra las ONG
En su respuesta, el presidente salvadoreño insistió en que existe una contradicción entre la fecha del documento y la llegada de los helicópteros que, según la organización, habrían participado en las operaciones denunciadas.
“Sin embargo, este ‘informe’ se publicó un día antes de que siquiera llegaran nuestros helicópteros. Y hasta la fecha de hoy, no han volado una sola misión”.
Bukele también acusó a organizaciones no gubernamentales de difundir informaciones falsas y ejercer influencia sobre organismos internacionales, utilizando expresiones especialmente críticas contra las entidades que cuestionan las operaciones de su Gobierno.
El mandatario llegó a calificarlas como organizaciones que, a su juicio, actúan en beneficio de criminales y carteles bajo la apariencia de entidades humanitarias.
Las declaraciones reflejan el enfrentamiento entre el Gobierno salvadoreño y la organización denunciante. No obstante, la negativa presidencial y las acusaciones de UNA-Haití constituyen versiones contrapuestas que requieren verificación independiente para establecer lo ocurrido.
La diferencia de fechas señalada por Bukele cuestiona específicamente la participación de sus helicópteros en ataques anteriores al 29 de octubre, pero no permite determinar por sí sola si se produjeron otros incidentes armados en las comunidades mencionadas.
Más de 2,000 soldados salvadoreños permanecen en Haití
La controversia se produce mientras El Salvador mantiene un amplio despliegue militar de más de 2,000 efectivos en Haití, anunciado por Bukele para localizar a cuatro técnicos de aviación desaparecidos tras una emboscada perpetrada el pasado 18 de octubre.
Los militares formaban parte de las operaciones de apoyo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), una misión multinacional respaldada por Naciones Unidas para colaborar con las autoridades haitianas en el enfrentamiento a las organizaciones criminales.
Los cuatro salvadoreños desaparecieron en la zona de Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe, después de que hombres armados atacaran el vehículo blindado en el que se desplazaban.
Desde entonces, las autoridades no han confirmado públicamente su paradero ni qué organización podría mantenerlos retenidos.
Ante esta situación, Bukele ordenó ampliar la movilización militar, incluyendo fuerzas especiales, vehículos blindados y equipos de apoyo aéreo, con el objetivo declarado de recuperar con vida a sus compatriotas.
Tropas salvadoreñas patrullan Puerto Príncipe y establecen operaciones en Tabarre
El viernes 30 de octubre, decenas de militares salvadoreños comenzaron a patrullar distintos sectores de Puerto Príncipe, principalmente en la comuna de Tabarre y sus alrededores.
Los efectivos fueron observados desplazándose en camiones y vehículos blindados por zonas próximas al Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, en el sector de Clercine, como parte del operativo de seguridad y búsqueda.
Durante los recorridos, algunos residentes expresaron su aprobación mediante aplausos al paso de las caravanas militares, mientras continuaba la movilización de equipos y personal hacia las áreas de operación.
Informaciones difundidas en Haití también señalan que los salvadoreños habrían establecido una base operativa en Tabarre, cerca de la Embajada de Estados Unidos, para coordinar los desplazamientos y el abastecimiento de las unidades desplegadas.
No obstante, las autoridades no han divulgado públicamente todos los detalles sobre la estructura de mando, la duración de la misión ni las condiciones específicas bajo las cuales actuarán las tropas.
La protección de civiles, un desafío en medio de la crisis haitiana
La presencia militar salvadoreña coincide con una grave crisis de seguridad en Haití, donde las pandillas mantienen influencia sobre importantes sectores de Puerto Príncipe y otras comunidades, afectando la movilidad, el comercio y el acceso a servicios esenciales.
Las operaciones contra estos grupos se desarrollan en zonas densamente pobladas, por lo que la protección de los civiles y el respeto a los derechos humanos constituyen aspectos fundamentales para evaluar la actuación de las fuerzas nacionales e internacionales.
El Gobierno de El Salvador sostiene que su misión tiene como objetivo principal rescatar a los cuatro técnicos desaparecidos y enfrentar a las organizaciones criminales, mientras UNA-Haití solicita que se investiguen los presuntos ataques contra comunidades.
Por ahora, no existe una verificación independiente concluyente de los bombardeos atribuidos a las fuerzas salvadoreñas, ni se ha informado públicamente sobre una investigación internacional que permita confirmar o descartar las denuncias.
Mientras continúa la controversia, permanece sin resolverse la principal situación que motivó el despliegue: el paradero de los cuatro militares salvadoreños, cuya desaparición desencadenó una operación de gran magnitud en territorio haitiano.
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