Científicos chilenos avanzan en prometedora vacuna contra el hantavirus

La doctora e investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián, María Inés Barría, trabaja en su laboratorio este lunes, en Santiago (Chile).
SANTIAGO DE CHILE.– Un grupo de científicos en Chile trabaja desde hace más de una década en el desarrollo de una prometedora vacuna terapéutica contra el hantavirus, una enfermedad considerada poco frecuente pero altamente mortal, que recientemente volvió a captar atención internacional tras un brote registrado en un crucero turístico.
La investigación es liderada por María Inés Barría, especialista de la Facultad de Medicina de la Universidad San Sebastián, quien encabeza un equipo científico que estudia la cepa Andes del hantavirus, la única variante conocida capaz de transmitirse entre humanos.
La alerta internacional creció luego del brote ocurrido en el crucero MV Hondius, donde se registraron diez contagios y tres fallecidos relacionados con el virus.
Barría explicó que el hantavirus representa un importante problema de salud pública en Chile y Argentina, especialmente en zonas rurales, debido a sus altos niveles de mortalidad y la ausencia de tratamientos específicos o vacunas disponibles.
En lo que va de año, Chile ha contabilizado 41 casos y 14 muertes asociadas a la enfermedad, según cifras oficiales del Ministerio de Salud.
La científica señaló que su equipo logró desarrollar dos anticuerpos recombinantes completamente humanos tras estudiar el sistema inmune de pacientes sobrevivientes al virus.
Las pruebas fueron realizadas en laboratorios de Estados Unidos y Alemania, donde los anticuerpos se administraron a hámsters previamente infectados con dosis letales de hantavirus.
Los resultados fueron alentadores: todos los animales tratados sobrevivieron y uno de los anticuerpos incluso logró frenar la replicación del virus en los pulmones.
La investigación fue publicada en 2018 en la revista científica Science Translational Medicine, aunque posteriormente sufrió retrasos debido a la pandemia de coronavirus, que provocó una reducción en la financiación disponible para numerosos proyectos científicos.
Actualmente, el equipo busca recursos económicos para avanzar hacia ensayos clínicos en humanos, un proceso que requeriría al menos siete millones de dólares y varios años de trabajo.
Barría explicó que el siguiente paso consiste en producir los anticuerpos bajo estándares internacionales de calidad y seguridad antes de iniciar las pruebas clínicas.
La investigadora destacó además la importancia de la cooperación internacional y expresó su esperanza de que el renovado interés mundial por el hantavirus permita atraer inversión pública y privada para continuar el desarrollo del tratamiento.
El hantavirus se transmite principalmente por contacto o inhalación de partículas provenientes de heces, saliva u orina de roedores infectados y puede provocar graves complicaciones respiratorias y cardiovasculares.
