Desafíos para RD y la humanidad

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Desafíos para RD y la humanidad
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El año 2021 no sólo inicia como un año más en el calendario cósmico del tiempo y espacio, además es el inicio de un nuevo año, y que está dejando uno, que le pone fin a una década que deja consigo el lastre de una pandemia que, hasta el momento, no sabemos la magnitud de su daño.

El inicio de una década que trae para la República Dominicana grandes desafíos que enfrentar, primero la situación de la pandemia, y cómo ponernos por lo menos en notas sobresalientes con relación a la primera estrategia nacional de desarrollo, que hasta el momento nos deja en un gran dilema con relación a si esto debe ser materia constitucional.

La verdad que para un país que no está acostumbrado a la planificación, el intento es loable desde cualquier óptica que la podamos visualizar, el asunto es que tenemos que tener claro que en esta década tendremos que utilizar algún instrumento de velocidad, para poder alcanzar metas mínimas que hasta el momento se ven imposibilitadas de realización. Esperemos que tanto la clase política como la ciudadanía puedan ver la importancia de esta herramienta de planificación estratégica, para los fines del Estado.

En cuanto a la humanidad en sentido general, estamos iniciando una década plagada de retos y dificultades, pero que será necesario que podamos poner en una balanza, si en realidad podemos seguir en marcha con un vehículo que está dejando grandes crisis, y dilemas éticos y morales, que deben ser parte fundamental de nuestra reflexiones.

¿Podemos seguir en marcha con la desigualdad que se genera a diario en todo el mundo? ¿Es posible mantener una segregación educativa que discrimina la pobreza, y en el fondo a todos los estamentos sociales rechazados en todas sus formas? ¿ Puede la humanidad sobrevivir al despliegue destructivo que está creciendo en las tecnologías, que sólo es de goce y disfrute de una muy pequeña minoría?
Estas y otras preguntas son fundamentales para la especie humana, que está en varios dilemas en estos momentos.

¿Cómo enfrentar el monstruo de la corrupción, que es un cáncer social de nuestras sociedades? ¿Podemos seguir manteniendo un pacto social donde sólo se le quiere aplicar las sanciones a los débiles, y que la carga de dicho pacto es de fácil manipulación en favor y provecho de las élites? ¿Cuántas vidas tendremos que ver afectadas por el descontrol de las explotaciones de los recursos naturales, en beneficio de unos pocos y en detrimento de todos, sin consecuencias para los que están haciendo dicha explotación?

La década que recién inicia tiene un gran compromiso, ya que sin lugar a dudas la humanidad necesita reformular muchos modelos de prosperidad, que sólo beneficia a muy pocos.

El modelo social demócrata de los países nórdicos es un modelo a seguir (…), pero el verdadero modelo que tenemos que iniciar ejecutando «ya», es el de la solidaridad y la cooperación; éste debe ser un hábito al que tendremos que recurrir con carácter de emergencia en los inicios de esta nueva década, para ir viendo cuál será la mejor manera de nosotros vivir mejores tiempos, donde las lacras sociales de los vicios que tanto lastre le han dejado a nuestras juventudes, que son víctimas de estos problemas sociales marginales, creados porque no es culpa mía que fulano o mengano esté haciendo esto o aquello y un largo etcétera.

Los retos y desafíos son muchos y en un mundo cada día más complejo, entiendo que la simplificación a cosas tan humanitarias serán vitales en nuestras acciones. El trabajo voluntario de muchas cosas esenciales en nuestros vecindarios será un punto cardinal, el Estado tiene que estar cada vez más comprometido en hacer cumplir la Constitución, y los derechos fundamentales, para el goce y disfrute como individuos y éstos son vitales, pero necesitamos un cambio cultural en relación al despliegue de acciones de los ciudadanos, en punto determinante en nuestra búsqueda de mejores sociedades, no basta con dejar todo en manos de un grupo pequeño que gobierna, pero tan poco es lógico dejar a la población sin compromisos que son tan normales, como el mantenimiento del orden y la limpieza de sus calzadas, y zonas comunes de todos los habitantes del sector.

Los dominicanos estamos en estos momentos viviendo una nueva administración que salió del fruto de unas elecciones, marcadas por un sinfín de singularidades producto de la pandemia, y de otras situaciones que se vivieron en el año 2020, que serán de muchos estudios posteriores, lo que sí sabemos es que en los años por venir se necesitará de mucha creatividad, y de recurrir a los valores fundamentales de nuestra historia como pueblo, para enderezar muchas de las situaciones sociales que se vive en la actualidad en la República Dominicana del siglo XXI.


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