“La sedaron mientras se estaba asfixiando”: familia de mujer operada por presunto barbero relata sus últimas horas
SANTO DOMINGO.– La familia de Rebeca Brizard, la mujer de 37 años que falleció luego de someterse a una liposucción en un centro que presuntamente operaba sin habilitación, aseguró que desconocía que quien realizaría la cirugía era un barbero y denunció una serie de irregularidades antes, durante y después del procedimiento, entre ellas que la paciente supuestamente fue sedada cuando presentaba dificultades para respirar.
Yujeiby Oliver, sobrina del esposo de la víctima y quien fue criada por la pareja, explicó que Rebeca se sometería a una abdominoplastia con liposucción, además de la corrección de una hernia abdominal provocada por una cirugía anterior.
Según relató a El Nuevo Diario, durante todo el proceso preparatorio la paciente fue enviada a realizarse las analíticas en otro centro médico, por lo que nunca sospecharon que la intervención sería realizada en un lugar que no aparentaba ser una clínica.

“Nosotros pensábamos que era un doctor, pero resultó ser un barbero. Eso fue una gran sorpresa para toda la familia”, expresó.
Indicó que nunca visitaron el lugar donde finalmente se practicó la cirugía, ya que la ubicación fue enviada a la paciente apenas la noche anterior.
“Los análisis se los hicieron en una clínica de prestigio. Él la llevaba a otro centro para todas las analíticas. Fue la noche antes cuando le envió la ubicación diciéndole que ahí tenía el quirófano disponible”, narró.
Oliver aseguró que todos los estudios estaban firmados por profesionales de la salud.

“Los análisis estaban expedidos y firmados por el doctor y por la ginecóloga, pero después ellos se llevaron todos esos documentos. Uno piensa: si no hay pruebas, no hay caso”, sostuvo.
“Ahí es que tú te vas a operar”
La joven explicó que el día de la cirugía Rebeca llegó acompañada de su esposo al lugar donde sería intervenida.
Desde el primer momento, dijo, el inmueble generó desconfianza.
“Hay un portón blanco y desde la calle no se puede visualizar que eso es una clínica. Mi tío le preguntó: ‘Negra, ¿ahí es que tú te vas a operar?’, y ella le respondió que sí porque el doctor le había enviado la ubicación”.
Añadió que el esposo solo pudo acompañarla hasta una habitación, donde se realizaron las marcaciones previas a la cirugía.
“Nunca lo dejaron pasar de ahí. Ahí hicieron la marcación junto con Griselda Basora y los demás médicos que estaban presentes, porque él no operó solo”.
De acuerdo con Oliver, la intervención concluyó alrededor de las 11:30 de la mañana y Rebeca salió del quirófano aparentemente estable.
Sin embargo, media hora después comenzó a presentar complicaciones.

“Ella le decía a mi tío: ‘Negro, háblame que yo te escucho’. Luego le pidió que oraran juntos. Más tarde volvieron a orar porque seguía sintiéndose mal”.
“La sedaron mientras se estaba asfixiando”
La familiar afirmó que cerca de las 6:00 de la tarde, la paciente comenzó a quejarse de que le faltaba el aire.
Pese a ello, asegura que la respuesta del responsable del procedimiento fue ordenar que la sedaran.
“Ella decía que no podía respirar y el supuesto doctor lo que mandó fue a sedarla para que durmiera. Eso es un homicidio. Dormir a una persona que se está asfixiando es ayudarla a morirse”, denunció.
Según explicó, el esposo de Rebeca se retiró del lugar creyendo que esta descansaba, mientras que la madre de la víctima llegó alrededor de las 9:00 de la noche y la encontró en estado crítico.
“Ella llegó y la encontró muy mal. No podía respirar. Llamaban y llamaban a los médicos y fue como dos horas después que apareció el supuesto doctor acompañado de otro médico que intentó reanimarla”.
Oliver dijo desconocer la identidad de ese segundo profesional.
“No sabemos quién era. Llegó prácticamente a la hora de su muerte. Yo entiendo que también tiene que ser un médico cómplice”.
Agregó que ese médico salió del lugar cubriéndose el rostro y solo alcanzó a decirle a la madre de Rebeca:
“Lo siento, no pude hacer nada por su familiar”.
“Yo fui que la operé”
La joven sostuvo que tras el fallecimiento, el hombre señalado como responsable permaneció en el lugar hasta que llegaron los familiares.
“Cuando lo enfrentamos y le preguntamos quién la había operado, él dijo: ‘Yo fui que la operé, yo soy responsable’”.
Sin embargo, aseguró que posteriormente huyó del lugar.
“Aprovechó un descuido, saltó una pared y se llevó todos los documentos del procedimiento médico. Desde ese momento no sabemos más de él”.
Oliver insistió en que el procedimiento no fue realizado únicamente por el hombre identificado por las autoridades como un barbero.
“Él nunca operó solo. Ahí estaba la ginecóloga Griselda Basora desde el primer momento. Incluso la clínica lleva el nombre de ella”.
Denuncia agresión para quitarle evidencias
Oliver también denunció que tras el fallecimiento, logró recoger agendas y otros documentos que encontró dentro del centro, pero aseguró que fue agredida por el esposo de Griselda Basora para despojarla de esos papeles.
“Yo recogí todos los documentos que pude encontrar y luego se los entregué a mi tío. En ese momento llegó el esposo de Griselda Basora y me agredió físicamente. Me agarró por el poloche, por el cuello y me tumbó sobre un mueble porque quería quitarme esos papeles”.
El caso es investigado por las autoridades, luego de que el Ministerio de Salud Pública informara que la cirugía presuntamente fue realizada por Emanuel Hernández, identificado como barbero, en un establecimiento que operaba sin la habilitación correspondiente.
Por MARY EMILIA GARCIA