Legisladores oficialistas expresan desacuerdo con fusión Minerd–Mescyt

Congreso Nacional.
SANTO DOMINGO.- Aunque aún no ha iniciado formalmente el proceso de discusión en el Congreso Nacional, el proyecto que busca fusionar el Ministerio de Educación (Minerd) con el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt), desde ya enfrenta una fuerte resistencia política, incluso dentro de las propias filas del partido de Gobierno.
Legisladores oficialistas han expresado su rechazo a la propuesta, al considerar que ambas instituciones cumplen funciones distintas y estratégicas que no deben ser concentradas en una sola estructura estatal.
El senador oficialista Dagoberto Rodríguez, manifestó que aunque respeta la facultad del presidente Luis Abinader, para someter este tipo de iniciativa, a su juicio, la fusión de estas dos entidades educativas no debería efectuarse.
«Es un proyecto que el presidente mandó, hay que verlo, estudiarlo, sopesarlo, pero yo estoy de acuerdo que se quedara como estás, sinceramente», sostuvo Rodríguez.
De su lado, el congresista también representante del partido de Gobierno, Rafael Barón Duluc, que la fusión Minerd- Mescyt no solucionará los problemas de eficientizar gastos porque «la fiebre no está en la sábana».
«Al final que un sistema educativo de un país funcione no depende de la fusión, sino de cómo se manejan los recursos que el Estado asigne para la educación», agregó.
Está propuesta del Poder Ejecutivo que busca que el Minerd se convierta en la entidad rectora del todo el sistema educativo, ha generado rechazo tanto de los partidos de oposición como de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
El rechazo de estos sectores esta justificado bajo el argumento de que está fusión podría generar retrocesos en la gestión educativa, afectar la especialización de las políticas públicas y debilitar los avances alcanzados tanto en la educación preuniversitaria como en la educación superior.
Asimismo, han señalado que estos son dos ministerios con naturalezas, objetivos y poblaciones completamente diferentes por lo que unificarlos sería un error.
En la legislatura pasada, el proyecto fue remitido a la Comisión de Educación del Senado, pero no se han iniciado formalmente los debates.
Sin embargo, la legislación ha encendido las alarmas en el ámbito político y educativo, generando preocupación entre académicos, rectores universitarios y sectores vinculados a la investigación científica, quienes temen que el Mescyt pierda autonomía y enfoque.
Mientras tanto, en el Congreso Nacional se impone un ambiente de cautela y resistencia, dejando claro que la iniciativa enfrentará un camino cuesta arriba y un debate intenso, incluso entre aliados del propio Gobierno.
