McKinsey estima IA podría generar hasta US$450 mil MM adicionales para América Latina hacia 2030
SANTO DOMINGO.– La inteligencia artificial (IA) podría generar hasta US$450 mil millones en valor económico adicional cada año para América Latina hacia 2030, siempre que las organizaciones aceleren la adopción de estas tecnologías y fortalezcan el desarrollo del talento humano, según un estudio del McKinsey Global Institute (MGI).
El informe, titulado «Agentes, robots y nosotros: cómo la IA transforma el trabajo y las habilidades en América Latina», analiza el impacto potencial de la inteligencia artificial en 15 economías de la región, entre ellas la República Dominicana.
De acuerdo con la investigación, el 57 % de las horas laborales actuales en América Latina podría automatizarse técnicamente con tecnologías ya existentes. Sin embargo, el estudio aclara que este potencial no implica una sustitución masiva de empleos, sino una transformación en la forma en que las personas trabajan junto a sistemas de inteligencia artificial y herramientas robóticas para aumentar la productividad.
McKinsey señala que el nivel de adopción de estas tecnologías dependerá de factores como la inversión, la preparación de las organizaciones, la disponibilidad de talento y los costos de implementación.
Entre los principales hallazgos, el estudio destaca que dos de cada tres habilidades demandadas actualmente seguirán siendo relevantes en el mercado laboral, aunque evolucionará la manera en que se aplican. En ese contexto, competencias como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la comunicación efectiva, el liderazgo y el trabajo colaborativo adquirirán mayor importancia.
Asimismo, el informe revela un crecimiento acelerado en la demanda de conocimientos relacionados con inteligencia artificial. Entre 2023 y 2025, las habilidades de alfabetización en IA, relacionadas con el uso, gestión e integración de estas herramientas, fueron las de mayor crecimiento en la región.
En el caso de la República Dominicana, McKinsey considera que el país tiene la oportunidad de fortalecer su competitividad mediante una adopción estratégica de tecnologías inteligentes, acompañada de inversiones en capacitación y transformación organizacional.
«La inteligencia artificial no sustituirá el valor del talento humano; por el contrario, aumentará la importancia de las capacidades que nos hacen más humanos: el criterio, la creatividad, el liderazgo y la capacidad de resolver problemas complejos», afirmó Antonio Novas, senior partner de McKinsey & Company y socio director de la firma en República Dominicana.
El ejecutivo agregó que el principal desafío para el país no es solo incorporar nuevas tecnologías, sino preparar a las personas y transformar las organizaciones para aprovechar las oportunidades que ofrece esta nueva etapa de productividad.
El informe concluye que las empresas que obtendrán mayores beneficios serán aquellas que integren la inteligencia artificial en sus procesos de toma de decisiones, operaciones y desarrollo del talento, más allá de la simple incorporación de nuevas herramientas tecnológicas.
Para ello, McKinsey recomienda fortalecer las competencias digitales y de inteligencia artificial en todos los niveles de las organizaciones, rediseñar los procesos de trabajo para fomentar la colaboración entre personas y tecnologías inteligentes, y promover una cultura de aprendizaje continuo que facilite la adaptación a los cambios del entorno laboral.