Sr. Presidente, va bien

Hace décadas que los 130 millones de habitantes que tiene México soñaron tener un gobernante intelectual-político, serio, respetuoso, que detuviera la corrupción administrativa, robos a mansalva y desfalcos económicos del erario.
Pero millones de mexicanos pobres que eligieron a Manuel López Obrador, la clase media y los poderosos de México, aliados con el poder imperialista norteamericano, se dejaron vencer de la enorme capacidad política y de orientación mediática y convincente del candidato opositor.
Algunos pequeños grupos de clase media y la clase poderosa de México estrechamente ligada a los americanos han dejado a Andrés Manuel López Obrador que gobierne la enorme nación norteña como le parezca, y no dicen nada contra su administración.
Pero yo no sabía que Andrés Manuel López Obrador era el último faraón teórico, político izquierdista en México y el continente occidental. Con su discurso político, mediatice de campaña y bien canalizado logró convencer a los mexicanos de que votaran por él y obtuvo su objetivo.
Sin embargo, unos cuantos actores mayores de edad que ya no suenan en los medios de comunicación por los años que llevan y su degaste como figuras estelares, ahora salen a criticar al mandatario mexicano y ese león político no le responde.
Las viejas figuras y estrellas artísticas mexicanas que hace 45 años eran populares y brillantes como Laura Zapata, César Évora, Thalía y otros han iniciado una campaña de descrédito contra López Obrador, pero este verdugo no les pone asunto.
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, es actualmente el intelectual y teórico político-marxista más connotado y respetado del continente. Un líder político y notable pensador como ése no puede contestarle a ese pequeño grupo que lo provoca. No, señor Presidente, no se desespere, siga su comportamiento político. Va bien, va bien.
