Tribunal: Fortuna de Alexis Medina surgió de red corrupta impulsada desde el Gobierno

SANTO DOMINGO.– El Segundo Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Distrito Nacional concluyó en su sentencia del Caso Antipulpo que Juan Alexis Medina Sánchez, principal imputado, no tenía una trayectoria empresarial legítima y que su ascenso económico solo fue posible gracias a un entramado societario facilitado desde las más altas esferas del poder durante el gobierno de su hermano, el expresidente Danilo Medina.
La decisión señala que Medina venía de emprendimientos fallidos, incluso con procesos por emisión de cheques sin fondos, lo que lo definía como “un negociante de mala reputación”. Sin embargo, su fortuna creció de forma abrupta y sin sustento comercial real.
“Es evidente que su ascenso económico después de ser un pequeño negociante, con mala reputación y procesos judiciales por cheques sin fondos, fue posible gracias a acciones y omisiones del principal ejecutivo de la nación, Danilo Medina Sánchez, que crearon las condiciones para construir un entramado societario”, establece la sentencia.
El tribunal determinó que ese crecimiento patrimonial no se correspondía con actividades lícitas, sino con la operación de una estructura criminal que obtuvo contratos multimillonarios mediante empresas interpuestas y favoritismo estatal.
Un daño millonario al Estado
Según la acusación, Alexis Medina utilizó múltiples compañías en violación a la Ley 340-06 de Compras y Contrataciones, con impacto en instituciones como:
- Ministerio de Salud Pública: medicamentos de alto costo y equipamiento hospitalario.
- Ministerio de Obras Públicas: materiales asfálticos.
- EdeEste: compras irregulares.
- Policía Nacional: suministro de combustibles por más de RD$220 millones, de los cuales unos RD$32 millones nunca fueron entregados.
El presunto entramado de corrupción habría defraudado al Estado con más de RD$4,500 millones, utilizando una red de empresas vinculadas a los imputados.
Imputados y roles en el caso Antipulpo
El expediente señala a Alexis Medina como organizador de una estructura que usaba la influencia presidencial para desviar fondos públicos mediante empresas creadas para simular licitaciones y contratos.
Otros implicados y sus presuntos roles:
- Carmen Magalys Medina Sánchez, exvicepresidenta del Fonper: facilitó compras simuladas en beneficio del entramado.
- Fernando Rosa, expresidente del Fonper: uso de recursos públicos con fines proselitistas.
- Lorenzo (Freddy) Hidalgo Núñez, exministro de Salud: adjudicación irregular de contratos.
- Rafael Germosén Andújar, excontralor general: facilitó y encubrió operaciones fraudulentas.
- Aquiles Christopher Sánchez, exdirector de Fiscalización de la Oisoe: aprobación de obras sobrevaluadas y pagos irregulares.
- José Dolores Santana Carmona: considerado testaferro clave.
- Wacal Bernabé Méndez Pineda y Libni Arodi Valenzuela Matos: creación de empresas fantasmas y falsificación de documentos.
- Paola Mercedes Molina Suazo: intermediaria en transacciones financieras ilícitas.
- Carlos Martín Montes de Oca Vásquez y Víctor Encarnación Matías Montero: administración de empresas ficticias y logística de fraudes.
- Francisco “Johnny” Brea, Rigoberto Alcántara, Carlos Alarcón Veras y Lina Ercilia de la Cruz: gestión de compañías usadas para justificar contratos fraudulentos.
- Pachristy Emmanuel Ramírez Pacheco, Antonio Florentino, José Miguel Genao, Fulvio Antonio Cabreja Gómez y José Idelfonso Correa: creación de estructuras para lavado y canalización de fondos desviados.
El tribunal sostiene que todo el esquema fue sostenido por la permisividad del poder político de entonces, lo que permitió la consolidación de uno de los casos de corrupción administrativa más grandes en la historia reciente del país.
La sentencia completa del Caso Antipulpo será utilizada como base para continuar los procesos penales contra los acusados y determinar las responsabilidades individuales en el entramado.
