«No sabía si volvería a ver a mi familia»: Peloteros relatan terror vivieron tras terremotos en Venezuela

Raffy Vizcaíno.
SANTO DOMINGO.- Lo que comenzó como una temporada de béisbol terminó convirtiéndose en una experiencia que, según ellos mismos describen, nunca podrán olvidar. Los peloteros dominicanos Raffy Vizcaíno y Yoelvin Silven compartieron con el editor deportivo de El Nuevo Diario, William Aish, los momentos de incertidumbre, miedo y desesperación que vivieron durante la cadena de terremotos que sacudió a Venezuela mientras jugaban en la Liga Profesional de Béisbol de Verano.
Vizcaíno, quien militaba con los Centauros de La Guaira, recordó que las horas posteriores al terremoto fueron una pesadilla.
«Lo que pasamos por ahí fue una película de terror. El que no lo vivió no va a saber lo que fue eso. Había un insomnio, una incertidumbre… era algo increíble», expresó.

El jugador narró que uno de sus compañeros, Jenrry Mejía, estuvo a segundos de quedar atrapado cuando el hotel donde se hospedaban colapsó.
«Él tenía unos síntomas y se quedó en el hotel. Iba subiendo al sexto piso cuando el ascensor, como por un milagro, bajó al sótano, luego subió al lobby y se abrió. Cuando salió, una piedra le cayó en el brazo y comenzó a correr. Eso fue un milagro de Dios», relató.
Vizcaíno explicó que mientras ellos se encontraban en el estadio preparándose para disputar el partido, observaron desde la distancia cómo el edificio donde estaban hospedados terminó derrumbándose.
«Nosotros vimos cuando se derrumbó el hotel. Uno veía cómo sacaban personas con vida y también personas fallecidas. Eso fue algo muy fuerte», dijo.
Por su parte, Yoelvin Silven, quien también jugaba para los Centauros de La Guaira, confesó que durante varios días apenas podía dormir por el temor constante a nuevas réplicas.

«Dormía dos o tres horas. Uno cerraba los ojos y sentía que la tierra volvía a moverse. Había réplicas cada poco tiempo y uno vivía con esa incertidumbre», explicó.
Silven aseguró que el miedo más grande era pensar que quizás nunca volvería a abrazar a su familia.
«Yo tengo esposa, tengo hijos, y lo único que pensaba era: no sé si volveré a ver a mi familia. También me dolía ver a tantas personas que perdieron a sus familiares y sus casas. Fue muy difícil», manifestó.
El pelotero recordó que los hoteles donde permanecieron también sufrieron daños estructurales, obligando a constantes cambios de alojamiento mientras intentaban mantenerse a salvo.
Tras varios días de incertidumbre, el Gobierno dominicano, en coordinación con el Ministerio de Defensa y la Dirección del Comisionado Nacional de Béisbol, organizó un operativo para traer de regreso a los jugadores que permanecían varados en Venezuela.

Entre el viernes y el domingo fueron repatriados 34 peloteros dominicanos que participaban en la Liga Profesional de Béisbol de Verano, entre ellos Jenrry Mejía, Carlos Franco, Claudio Custodio, Yoelvin Silven, Chester Pimentel, Lisarberto Bonilla, Jomar Reyes, Alan Perdomo, Eddy Reynoso, Benito García, Raffy Vizcaíno y Cristofer Ogando.
El grupo fue recibido en la Base Aérea de San Isidro por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, y el Comisionado Nacional de Béisbol, Junior Noboa, poniendo fin a días marcados por el miedo y la incertidumbre.
Para Vizcaíno y Silven, regresar a suelo dominicano significó mucho más que terminar una temporada. Representó la oportunidad de volver a abrazar a sus familias después de sobrevivir a una experiencia que, aseguran, los acompañará por el resto de sus vidas.
