Histórico! EE.UU. decomisa más de 76,000 libras de drogas en costas cercanas a RD, Haití y México

WASHINGTON.– La Guardia Costera de Estados Unidos anunció este martes la mayor incautación de drogas de su historia: un cargamento de 76,140 libras de narcóticos, equivalente a 61,740 libras de cocaína y 14,400 libras de marihuana, descargado en Port Everglades, Florida.
El alijo, valorado en más de 473 millones de dólares, fue resultado de 19 operaciones conjuntas realizadas entre junio y agosto de 2025 en aguas del Caribe y el Pacífico Oriental, impactando directamente las rutas del narcotráfico cercanas a Venezuela, República Dominicana, Haití, México y Ecuador.
Una amenaza de muerte masiva
El contralmirante Adam Chamie, comandante del Distrito Sudeste de la Guardia Costera, advirtió sobre la magnitud del decomiso:
“Estas 23 millones de dosis serían suficientes para causar una sobredosis fatal a toda la población del estado de Florida”, señaló.
Operativo multinacional sin precedentes
En la operación participaron la Guardia Costera, el Departamento de Defensa de EE.UU., la Armada de Países Bajos, además de agencias antidrogas como PANEX y JIATF-Sur.
Se desplegaron drones, helicópteros tácticos (HITRON), aeronaves de patrullaje y buques de guerra como el USS Cole y el HNLMS Friesland.
Entre los decomisos más destacados figuran la interceptación de 720 kilos en el Caribe a bordo del guardacostas Vigilant, y 4,475 libras en el Pacífico Oriental con el guardacostas Hamilton.
Impacto regional y judicial
El operativo dejó como resultado la captura de 34 presuntos narcotraficantes y la recolección de información clave sobre redes criminales, en el marco de la llamada “Operación Dominemos América”, dirigida por la fiscalía estadounidense.
Además de cortar un enorme flujo de drogas hacia EE.UU., la incautación representa un golpe financiero superior a los 500 millones de dólares contra las estructuras del narcotráfico en la región.
La magnitud del decomiso reafirma que las rutas marítimas cercanas a República Dominicana, Haití y México continúan siendo corredores estratégicos para el tráfico de narcóticos hacia Norteamérica.
