Guido Gómez insta al PRM a marcar distancia del pasado y advierte sobre señales de corrupción

SANTO DOMINGO.— El presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, llamó al Gobierno y al Partido Revolucionario Moderno (PRM) a establecer límites claros frente a las prácticas de corrupción, advirtiendo que la falta de control podría comprometer tanto la credibilidad de la gestión como la permanencia en el poder.
“Si no somos capaces de poner un muro de contención, no sólo estamos desacreditando al gobierno, sino impidiendo que el partido se preserve en el poder”, afirmó durante su intervención en el programa Hoy Mismo.
La “auditoría visual” y los signos de corrupción
Gómez Mazara introdujo el concepto de “auditoría visual”, que definió como la capacidad ciudadana de identificar cambios súbitos en el estilo de vida de los funcionarios públicos.
“Desde la función pública usted no puede comprar una villa en La Romana, un apartamento en Miami o matricular a sus hijos en los colegios más caros. Cuando aparecen vehículos lujosos y transformaciones de vida inexplicables, esas son señales claras de irregularidades”, subrayó.
El dirigente político recordó que el PRM alcanzó legitimidad enfrentando la corrupción de pasadas gestiones del PLD, y advirtió que la coherencia debe mantenerse:
“El requebrajamiento del PLD fue el resultado de haberse presentado como partido de la gente seria y terminar comportándose de manera incorrecta. Si nosotros somos diferentes, debemos actuar como tal”, expresó con firmeza.
Crítica a la ostentación y exceso de seguridad
En su alocución, Gómez Mazara también cuestionó actitudes de ostentación dentro de la actual gestión gubernamental:
“¿Qué es lo que hay que andar en helicóptero, con tanta seguridad? Eso no corresponde. Yo entré al gobierno de reversa y cualquier día me voy, no tengo problema con eso”, dijo, aludiendo a la necesidad de una vida pública austera y alejada de excesos.
La credibilidad como capital político
El funcionario reiteró que la credibilidad del gobierno y del PRM depende de la coherencia entre el discurso de transparencia y la práctica cotidiana de quienes ostentan funciones.
“El futuro político no se juega en discursos, sino en la conducta de quienes administran el Estado”, concluyó.
