Varices pélvicas: el problema venoso que causa dolor crónico en miles de mujeres

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Varices pélvicas: el problema venoso que causa dolor crónico en miles de mujeres

Además, las pacientes pueden experimentar dolor durante las relaciones sexuales y un aumento de las molestias durante la menstruación, debido a la influencia de las hormonas sobre la circulación venosa.

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SALUD.- Las varices pélvicas son una afección vascular femenina que, pese a ser extremadamente frecuente, continúa siendo poco diagnosticada. Se producen cuando las venas ováricas se dilatan y la sangre se acumula debido al mal funcionamiento de las válvulas encargadas de llevarla de regreso al corazón, provocando dolor, presión y pesadez en la pelvis.

El jefe del Servicio de Endovascular y Radiología Intervencionista de Hospiten en Canarias, Tobías Zander, explicó que esta enfermedad ha recibido poca atención durante años, aunque los estudios más recientes demuestran que afecta a un importante número de mujeres y puede deteriorar significativamente su calidad de vida.

Las venas ováricas, de aproximadamente 20 centímetros de longitud, rodean los ovarios y descienden hacia el útero. Cuando las válvulas fallan, la sangre no puede ascender correctamente y queda retenida en estas venas, originando su dilatación y la aparición de diversos síntomas.

Dolor pélvico, el principal síntoma

El síntoma más característico es el dolor pélvico crónico, acompañado de sensación de pesadez o presión en la pelvis. Estas molestias suelen intensificarse a lo largo del día, especialmente después de permanecer mucho tiempo de pie.

Además, las pacientes pueden experimentar dolor durante las relaciones sexuales y un aumento de las molestias durante la menstruación, debido a la influencia de las hormonas sobre la circulación venosa.

Los especialistas destacan que se trata de un dolor poco específico, lo que ha dificultado históricamente el reconocimiento de esta enfermedad y ha llevado a que muchas mujeres normalicen sus síntomas.

Embarazos, el mayor factor de riesgo

De acuerdo con el especialista, el principal factor de riesgo es haber tenido dos o más embarazos.

Durante la gestación aumenta el volumen de sangre circulante y las hormonas, como los estrógenos y la progesterona, favorecen la dilatación de las venas. A esto se suma el crecimiento del útero, que comprime los vasos sanguíneos y puede afectar su funcionamiento.

También existen alteraciones anatómicas que dificultan el retorno venoso, como la compresión de las venas renales o ilíacas por arterias cercanas, incrementando el riesgo de desarrollar esta patología.

¿Cómo se diagnostican las varices pélvicas?

La ecografía transvaginal es la primera prueba que permite sospechar la presencia de varices pélvicas en mujeres con síntomas compatibles.

Si los hallazgos son positivos, el estudio puede complementarse con tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética. Sin embargo, la prueba considerada de referencia es la venografía, un procedimiento que utiliza un pequeño catéter introducido por una vena del brazo hasta las venas ováricas para observar el flujo sanguíneo mediante contraste.

Tratamiento mínimamente invasivo

Actualmente, el tratamiento de las varices pélvicas ha avanzado notablemente y, en muchos casos, puede realizarse de forma ambulatoria.

Durante la misma venografía, el especialista puede colocar pequeñas espirales metálicas que ocluyen la vena afectada, permitiendo que la sangre encuentre otras vías para regresar al corazón. Algunas de estas espirales incorporan materiales que favorecen la coagulación y facilitan el cierre definitivo de la vena.

Según Zander, este procedimiento ofrece una alternativa eficaz para aliviar los síntomas y evitar que el dolor se convierta en un problema permanente.

La importancia de un diagnóstico temprano

Los expertos advierten que, sin tratamiento, las varices pélvicas pueden provocar dolor crónico y afectar la calidad de vida de las pacientes.

Gracias a los avances de la radiología intervencionista, hoy existen opciones terapéuticas seguras y poco invasivas, por lo que recomiendan acudir al especialista cuando el dolor pélvico persista, especialmente en mujeres con antecedentes de varios embarazos.


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